El pescado al horno es una de esas preparaciones que parece simple y que se arruina fácil. La mayoría de los errores vienen de dos lados: cocinar de más, o querer condimentar con demasiadas cosas al mismo tiempo.
Esta receta funciona con dos perfiles distintos — pescado de mar y pescado de río — porque cada uno tiene un carácter diferente que pide una cocción y un acompañamiento ligeramente distinto. La base es la misma: Condimento para Pescado, que ya trae la lógica de ají, ajo granulado y perejil resuelta, para que no tengas que reconstruirla desde cero.
En un país de asado y milanesa, el pescado siempre jugó de suplente — pero tiene su lugar fijo en la mesa argentina. La costa, con Mar del Plata a la cabeza, hizo de la merluza el pescado de todos los días, y la inmigración española e italiana trajo la costumbre del pescado al horno entero, con papas y limón. Tierra adentro, el Litoral tiene su propia tradición: el pejerrey, el surubí y el dorado de los ríos del Paraná.
Hay además una fecha que lo vuelve protagonista: la Semana Santa. El Viernes Santo, cuando la tradición católica evita la carne roja, el pescado pasa al centro de la mesa en todo el país. De ahí que mucha gente lo cocine una o dos veces al año y sienta que "no le sale" — no es falta de mano, es falta de práctica. Con la técnica justa y el condimento resuelto, es de las cosas más fáciles y rápidas que se pueden hornear.




