Especias
Pimentón
Está en todo lo que cocinás y casi nunca te diste cuenta. Dulce, ahumado o picante — el color de la cocina argentina.
Abrir ficha completa →ENCICLOPEDIA DEL SABOR · 51
En 51 llevamos más de 120 años moliendo, mezclando y guardando las especias que después terminan en tu olla. Esta enciclopedia reúne cada una de las 40 fichas de nuestro catálogo — especias puras, hierbas secas, blends armados en casa, ingredientes de repostería y las salsas de siempre — con su origen, su historia y cómo usarla bien. Explorá por región en el mapa, filtrá por categoría acá abajo, o entrá directo a la que estás buscando.
Especias. La base de todo: pimentón, comino, pimienta, cúrcuma, jengibre, clavo, mostaza, azafrán. Semillas, cortezas y raíces secas y molidas — el color, el picor y el aroma que arrancan cualquier plato antes de que llegue nada más a la olla.
Hierbas. Orégano, laurel, romero, tomillo, albahaca, perejil: perfuman sin pelear con el sabor principal. Van bien en casi todo — guisos, salsas, carnes, panes. La diferencia entre una comida casera y una con gusto a nada, muchas veces está acá.
Blends. Mezclas armadas para un uso puntual: provenzal para las papas, chimichurri para el asado, condimento para aves, para arroz, para pescado. Cada combinación resuelve un plato específico sin que tengas que mezclar vos en la cocina.
Repostería. Vainilla, cacao, coco rallado, polvo para hornear, bicarbonato de sodio — los ingredientes que sostienen la repostería casera argentina, desde un bizcochuelo de cumpleaños hasta las masas de fin de año.
Salsas. Salsa de soja y salsa blanca: dos básicos que no faltan en la alacena, cocina oriental o de siempre.
ESPECIA DEL MES
Especias
Está en todo lo que cocinás y casi nunca te diste cuenta. Dulce, ahumado o picante — el color de la cocina argentina.
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Color profundo y dulzor suave; redondea guisos, rellenos y sofritos.
Picor moderado, textura con semillas y fondo terroso. El condimento que agrega calor sin dominar.
Realza y afila sabores. No es tu fuente de picante — es tu amplificador de todo lo demás.
Terroso y cálido; estructura curries, guisos, empanadas y legumbres.
Sabor de ajo concentrado sin pelar ni picar; polvo para salsas, granulado para rubs y cocción larga.
Calidez profunda y amaderada. Micro-rallada al final en cremas, purés y todo lo que necesita fondo.
Herbal y levemente amargo; equilibra tomate y grasas (pizza, chimichurri, salsas).
La hierba de base de la cocina argentina. Define la provenzal, sostiene el chimichurri, termina cualquier plato con un golpe de verde.
Floral, dulce y fresca; define el sabor del tomate, la pizza y el pesto.
Orégano + ají molido: la base que convirtió a la pizza argentina en otra cosa.
Orégano, ajo, ají, vinagre y aceite: la salsa que completa el asado argentino.
Dos ingredientes, un gesto: ajo y perejil sobre todo lo que sale del fuego.
Ají y ajo: lo que el pollo necesita y no trae.
Cúrcuma, pimentón, orégano, nuez moscada y pimienta negra: color dorado y fondo herbal para arroces.
Perejil, ajo y ají: lo mínimo que el pescado necesita.
Corteza de árbol con dulzor cálido. En Argentina es repostería; en medio mundo va en el cordero, el curry y el arroz con carne.
El aroma que define la repostería: redondea dulzor, enmascara huevo, crea profundidad.
Leuda cualquier masa sin necesidad de ácido. Estructura, volumen y la tranquilidad de que siempre funciona.
Leuda masas sin polvo para hornear, neutraliza acidez, dora superficies — y de paso limpia la cocina.
Umami concentrado. Marina, sazona y le da profundidad a cualquier plato — de un wok a un asado.
Color dorado y aroma floral único. Define un arroz o un risotto desde la primera hebra.
Textura, dulzor sutil y aroma tropical. El borde del alfajor y el alma del budín de coco.
Termina tortas y facturas. Da cremosidad a rellenos, glasés y buttercream. El toque final que convierte lo casero en profesional.
Una de las cinco salsas madre de la cocina francesa. Base cremosa para lasañas, canelones, gratinados y croquetas.
Pimentón, orégano, pimienta, comino y canela: el blend que sirve para todo.
El pigmento que define arroces y curries. Tiñe todo lo que toca.
La raíz fresca de la verdulería. Pungente, cítrica — y el polvo es otro ingrediente.
La hoja entera que perfuma el guiso y se retira antes de servir. Su trabajo se nota más por ausencia.
La hierba resinosa del horno. Una ramita perfuma todo el pollo, el cordero y las papas.
La semilla cítrica y floral de la planta del cilantro. Misma planta, sabores opuestos entre semilla y hoja.
La hoja fresca de Coriandrum sativum — misma planta que el coriandro, uso completamente opuesto en la cocina.
Comino, cardamomo, canela, clavo y pimienta tostados: la mezcla cálida y aromática del norte de India.
La hierba del fondo de cocción. Terrosa y cítrica, aguanta el guiso largo donde el orégano y la albahaca no llegan.
La hierba plumosa del salmón y los pickles. Delicada, herbácea con dejo anisado — va al final, el calor la apaga.
El sabor chocolate en repostería empieza acá: cacao en polvo amargo, puro, sin azúcar. El que va en brownies, tortas y la crema de la chocotorta.
La semilla detrás del tahini y el pan artesanal. Cruda es casi neutral; tostada, profundamente anuezada.
La mezcla amarilla de cúrcuma, coriandro, comino y fenogreco que los británicos inventaron para empaquetar la cocina india en un frasco.
Botón floral seco con el aroma más intenso de la familia cálida. Infundís, aromatiza, lo sacás.
Semilla muda que vos activás: la mirosinasa convierte los glucosinolatos en isotiocianatos en frío. El calor la apaga, el vinagre la fija.