INDIA → REINO UNIDO → EL MUNDO
El sabor que inventaron los colonizadores para imitar lo que no podían entender.
La historia del curry en polvo empieza con la Compañía Británica de las Indias Orientales en el siglo XVIII. Los funcionarios y soldados británicos en India comían platos locales — guisos especiados de carne y legumbres — y querían reproducir esos sabores al volver a casa. El problema: la cocina india no usa un blend universal. Cada plato tiene su masala propio, mezclado en el momento. Para los británicos, esa complejidad era inmanejable. La solución fue simplificar: mezclar las especias más comunes en un frasco y llamarlo "curry".
El nombre "curry" tiene origen disputado. La teoría más aceptada es que deriva del tamil kari — salsa o guiso especiado — que los británicos escucharon en el sur de India y convirtieron en etiqueta genérica para toda la cocina india especiada. La ironía: kari en tamil no refiere a una mezcla de especias sino a un tipo de plato. El nombre migró, el significado se transformó. Hoy la palabra "curry" puede referirse al polvo, al plato, o a una cocina entera.
El curry en polvo se globalizó con el Imperio Británico. Llegó al Caribe, al Japón colonial (el karē — más dulce, más espeso, con harina, una historia propia), a Sudáfrica, a Fiji. Cada lugar lo adaptó. El curry en polvo no es una receta: es un concepto que cada cultura reinterpretó. En Argentina llegó con la apertura de la cocina del mundo — hoy aparece en recetarios, restaurantes de comida asiática y en la góndola de especias.