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Fuente de ceramica con aros de calamar blancos y sin dorar y mejillones anaranjados, cubiertos de perejil y ajo picados en aceite, con dos gajos de limon apoyados en el borde

Recetas con sabor 51

Mariscos a la provenzal

Calamares y mejillones que no quedan gomosos: la curva en U del calamar, los tiempos pieza por pieza y la provenzal recién al final.

Tiempo 30 min
Dificultad Fácil
Porciones 4 porciones
Protagonista: Mezcla para Provenzal 51
  • 500 g de anillos de calamar limpios, en aros de 1 cm
  • 400 g de mejillones desvalvados, escurridos (peso de la carne)
  • 3 cucharadas (45 ml) de aceite de oliva, para la sartén
  • 3 cucharadas (45 ml) de aceite de oliva, para hidratar la provenzal
  • 1 cucharada (15 ml) de agua tibia
  • 2 cucharadas (12 g) de Mezcla para Provenzal
  • 1/2 cucharadita (1 g) de Ají Molido
  • 1/4 cucharadita (0,5 g) de Pimienta Negra Molida
  • 1 limón (100 g), en gajos para servir
  • Sal a gusto

El calamar está tierno antes del minuto o después de los cuarenta, nunca en el medio

Los mariscos a la provenzal se arruinan por textura, no por sabor. Un plato de calamares y mejillones puede tener el ajo justo, el perejil justo y el aceite justo, y aun así llegar a la mesa como una goma de borrar. El marisco no tiene una ventana de cocción cómoda: tiene dos, separadas por media hora de tierra de nadie, y casi todos cocinan justo en el medio.

El calamar es el caso extremo. Está tierno si sale de la sartén antes del minuto, y vuelve a estar tierno si se guisa cuarenta minutos o más. Entre esos dos puntos —o sea, en los cinco o diez minutos donde uno tiende a cocinarlo— está duro. No es suerte ni calidad del bicho: es cómo se comporta su tejido conectivo, y está explicado más abajo.

El mejillón tiene el problema opuesto: no da tiempo. Se abre y ya está cocido, y desde ahí cada treinta segundos lo encoge un poco más. La provenzal, que le da nombre al plato, no interviene en nada de esto: entra al final, sobre los mariscos ya cocidos y con la hornalla apagada.

El nombre de las rabas no nació acá: viene de Cantabria, en el norte de España, donde así se llama a las tiras de calamar rebozadas y fritas. Llegó al Atlántico Sur con la inmigración española y se instaló en la costa bonaerense, donde el calamar del Mar Argentino es abundante. En Mar del Plata la raba pasó de plato de origen a hábito de puerto.

El agregado local fue la terminación. En la carta de casi cualquier restaurante de costa, «a la provenzal» significa una sola cosa: ajo y perejil con aceite tirados sobre el plato ya listo. No es una salsa que se cocina con el ingrediente, y por eso funciona igual de bien sobre algo frito que sobre algo hecho a la plancha.

El mejillón entró al plato por disponibilidad. Se cultiva y se recoge en el litoral patagónico, llega a las ciudades congelado y desvalvado todo el año, y comparte con el calamar la misma virtud y el mismo defecto: se cocina en segundos y se pasa en segundos. Juntarlos en una fuente es cocina argentina de costa, más cercana a la picada marinera que a la cazuela española.

Preparación

01Antes del fuego~20 min
1

Secá los mariscos con papel de cocina, pieza por pieza. Llegan mojados casi siempre, y esa película de agua impide que la sartén los selle: en vez de dorarse, se hierven en su propio vapor.

5 min
2

Si son congelados, descongelalos en heladera de un día para el otro, sobre un colador. A temperatura ambiente sueltan más líquido y la carne queda esponjosa.

3

Cortá los tubos en aros parejos de 1 cm si no los compraste cortados. Los finos se pasan antes de dorarse; los muy gruesos siguen crudos en el centro cuando el borde ya está listo.

5 min
4

Prepará la provenzal antes de encender la hornalla: mezclá la Mezcla para Provenzal con 3 cucharadas de aceite de oliva y la cucharada de agua tibia, sumá el Ají Molido y la Pimienta Negra Molida, y dejá reposar 10 minutos. En ese rato el perejil recupera color y el ajo se suelta en la grasa.

10 min
5

Salá los mariscos recién ahora, justo antes de la sartén. La sal saca agua por ósmosis: si los salás mientras los secás, para cuando llegan al fuego ya volvieron a estar húmedos.

02La sartén~6 min
1

Calentá una sartén amplia o una plancha de hierro a fuego máximo con las otras 3 cucharadas de aceite, hasta que se mueva como agua y apenas humee. Si no está muy caliente, el marisco suelta líquido y se cocina adentro de él.

3 min
2

Tirá los aros de calamar en una sola capa, sin amontonar. Si no entran holgados, hacelo en dos tandas: unos pocos aros de más bajan la temperatura y arruinan la tanda entera.

3

Cocinalos 45 a 60 segundos de un lado y unos 30 del otro. Están listos cuando pasan de translúcidos a blancos y opacos, con los bordes apenas dorados. Sacalos a una fuente y no los dejes un ratito más.

1 min
4

En la misma sartén, todavía a fuego máximo, sumá los mejillones bien escurridos. Si venían crudos, 60 a 90 segundos; si venían cocidos —lo más frecuente en el desvalvado congelado—, 30 segundos, solo para que tomen temperatura.

1 min
5

Pasalos a la fuente con el calamar y apagá el fuego. Nada de devolver los mariscos a la sartén para unir sabores.

03La provenzal y la mesa~4 min
1

Revolvé la provenzal hidratada —va a estar más verde y más suelta— y volcala sobre los mariscos calientes. Mezclá con dos cucharas, levantando desde abajo, hasta que todo quede brillante.

2 min
2

Probá y ajustá la sal recién acá. El mejillón trae sodio propio y el calamar casi nada: salar antes de juntarlos es salar a ciegas.

3

Serví enseguida, con los gajos de limón aparte. El limón va en la mesa y no en la fuente: el ácido sigue actuando sobre la proteína y deja la superficie del calamar opaca y áspera.

Preparación

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0%

Por qué acá el condimento no puede entrar a la sartén

La especia protagonista

Este plato tiene un conflicto de tiempos que la receta de siempre no resuelve. El marisco se hace en dos o tres minutos a fuego muy fuerte; el ajo, en esa misma sartén, se quema en menos de uno. Si entra antes que el calamar, para cuando el calamar esté listo el fondo ya está amargo; si entra junto con él se quema igual, porque la sartén está todavía más caliente. La única secuencia que funciona es sacarlos del orden: los mariscos van solos al fuego y el condimento cae encima al sacarlos.

Para eso sirve la Mezcla para Provenzal: es una terminación, no un sofrito. Trae el perejil y el ajo secos y ya proporcionados, sin sal agregada, y se hidrata aparte en aceite mientras los mariscos se cocinan, porque el minuto y medio de sartén no alcanza para hidratar nada. Ahí está la regla que acá pesa más que en ninguna otra receta: el blend seco necesita grasa para activarse. El Ají Molido y la Pimienta Negra Molida entran por el mismo camino, disueltos en ese aceite, y ninguno de los tres toca fuego directo.

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Ají 51
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Consejos

  • Los mariscos van solos al fuego y la provenzal encima al sacarlos. Es una regla de tiempos antes que de sabor: el plato se hace en dos o tres minutos a fuego fuerte, y ahí el ajo se quema mucho antes de que el marisco esté listo.
  • Hidratá la mezcla seca en aceite diez minutos antes, no arriba del plato. El perejil y el ajo deshidratados no tienen de dónde sacar humedad si caen sobre marisco caliente y quedan como polvo pegado; en grasa recuperan volumen y sueltan aroma.
  • Dos tandas antes que una sartén llena: el marisco amontonado baja la temperatura, suelta agua y termina hervido. La primera tanda puede esperar tibia en la fuente.
  • Si el calamar ya se pasó, la salida no es apagar el fuego: es seguir. Pasalo a una cacerola con tomate o vino blanco y dejalo cuarenta minutos a fuego bajo. No va a ser este plato, pero vuelve a estar tierno.
  • El mejillón avisa y no espera. En cuanto se pone firme y el borde del manto se enrula, salió. Treinta segundos de más lo encogen bastante y no hay forma de recuperarlo.

Preguntas frecuentes

¿Por qué el calamar queda duro?

Porque se lo cocina justo donde no hay que cocinarlo. Su carne responde en una curva en U: tierna en el primer minuto, dura entre el minuto y la media hora larga, y tierna otra vez pasados unos cuarenta minutos de calor húmedo. Hay dos recetas posibles, la de un minuto y la de cuarenta, y ninguna intermedia.

¿Cuántos minutos van los calamares y los mejillones?

Los aros, entre 45 y 60 segundos de un lado y unos 30 del otro, en sartén al máximo. Los mejillones crudos, de 60 a 90 segundos; los que vienen cocidos, 30 segundos solo para calentarlos. Se hacen por separado y en ese orden: el calamar está cuando se vuelve opaco, el mejillón cuando se pone firme.

¿Sirven los mariscos congelados?

Sí, y en buena parte del país es lo único que hay. La condición es el descongelado: en heladera, sobre un colador, de un día para el otro. Descongelar rápido rompe más células y libera más jugo. Después, secado a conciencia con papel.

¿Puedo usar mejillones con valva?

Se puede, pero cambia el cálculo de la compra: el rendimiento de carne sobre el peso con valva no está medido en nuestra ficha, así que no damos una equivalencia. Si vas por ese camino, cocinalos aparte en una olla tapada con un dedo de agua hasta que se abran, descartá los que no abran, retiralos de la valva y pesá la carne hasta llegar a los 400 g. Los 400 g de la lista son siempre carne, nunca peso comprado.

¿Se puede tirar la mezcla seca directamente sobre el plato?

No da el mismo resultado. Sin grasa que la moje, la mezcla queda en polvo sobre la superficie: se siente arenosa y el aroma no se libera. Necesita aceite y unos minutos de reposo para volver a abrirse.

¿Qué diferencia hay entre a la provenzal y al ajillo?

El ajillo es una técnica de cocción: el ajo se dora en aceite y el ingrediente se cocina dentro de ese aceite perfumado. La provenzal es una terminación: llega sobre algo que ya se cocinó. Con calamar la distinción importa el doble, porque el ajillo obliga a compartir sartén y tiempo entre dos cosas que no los comparten.

¿Con qué se acompaña?

Pan de campo es lo primero, porque en el fondo de la fuente queda un aceite que vale la pena levantar. Después, arroz blanco, papas al horno o una ensalada verde con acidez marcada.

Cuidado con

Errores comunes

Error · 01

Error #1: Cocinar el calamar cinco minutos

El músculo del calamar tiene mucho tejido conectivo, y ese tejido trabaja en dos tiempos. Con calor breve las fibras todavía no se contrajeron y la carne está tierna. Pasado el minuto se contraen y expulsan agua: ahí aparece la goma. Recién con calor húmedo prolongado, del orden de los cuarenta minutos, el colágeno se convierte en gelatina y la carne vuelve a ceder. Cinco minutos es el peor lugar posible: demasiado para lo primero y muy poco para lo segundo.

Error · 02

Error #2: Poner el ajo y el perejil en la sartén

Parece lo natural, porque así se hace un ajillo, pero acá los tiempos no coinciden. Para sellar calamar hace falta una sartén al máximo, y a esa temperatura el ajo pasa de dorado a quemado en menos de un minuto. Deshidratado se quema todavía más rápido, y el amargor que deja no se corrige con sal ni con limón.

Error · 03

Error #3: Llevar el marisco mojado al fuego

El agua de la superficie tiene que evaporarse antes de que la sartén dore nada, y mientras se evapora mantiene el contacto cerca de los cien grados. El resultado es marisco cocido al vapor: blanco, blando y sin borde tostado. Y esos segundos extra empujan al calamar hacia la zona dura.

Error · 04

Error #4: Volver a cocinar el mejillón que ya venía cocido

El desvalvado congelado de góndola sale casi siempre de un proceso de vapor previo, que es lo que abre la valva. Tratarlo como si estuviera crudo y darle dos minutos de sartén lo cocina por segunda vez: encoge, se pone fibroso y suelta el líquido que le quedaba. Ante la duda, treinta segundos y nada más.

Error · 05

Error #5: Hacer todo junto en una sola sartén

Calamar y mejillón no piden el mismo tiempo, así que echarlos juntos garantiza que uno de los dos salga mal. Y si además la sartén queda llena, la temperatura cae, los dos sueltan agua y el plato se hierve.

Preguntas

Preguntas frecuentes

¿Por qué el calamar queda duro?

Porque se lo cocina justo donde no hay que cocinarlo. Su carne responde en una curva en U: tierna en el primer minuto, dura entre el minuto y la media hora larga, y tierna otra vez pasados unos cuarenta minutos de calor húmedo. Hay dos recetas posibles, la de un minuto y la de cuarenta, y ninguna intermedia.

¿Cuántos minutos van los calamares y los mejillones?

Los aros, entre 45 y 60 segundos de un lado y unos 30 del otro, en sartén al máximo. Los mejillones crudos, de 60 a 90 segundos; los que vienen cocidos, 30 segundos solo para calentarlos. Se hacen por separado y en ese orden: el calamar está cuando se vuelve opaco, el mejillón cuando se pone firme.

¿Sirven los mariscos congelados?

Sí, y en buena parte del país es lo único que hay. La condición es el descongelado: en heladera, sobre un colador, de un día para el otro. Descongelar rápido rompe más células y libera más jugo. Después, secado a conciencia con papel.

¿Puedo usar mejillones con valva?

Se puede, pero cambia el cálculo de la compra: el rendimiento de carne sobre el peso con valva no está medido en nuestra ficha, así que no damos una equivalencia. Si vas por ese camino, cocinalos aparte en una olla tapada con un dedo de agua hasta que se abran, descartá los que no abran, retiralos de la valva y pesá la carne hasta llegar a los 400 g. Los 400 g de la lista son siempre carne, nunca peso comprado.

¿Se puede tirar la mezcla seca directamente sobre el plato?

No da el mismo resultado. Sin grasa que la moje, la mezcla queda en polvo sobre la superficie: se siente arenosa y el aroma no se libera. Necesita aceite y unos minutos de reposo para volver a abrirse.

¿Qué diferencia hay entre a la provenzal y al ajillo?

El ajillo es una técnica de cocción: el ajo se dora en aceite y el ingrediente se cocina dentro de ese aceite perfumado. La provenzal es una terminación: llega sobre algo que ya se cocinó. Con calamar la distinción importa el doble, porque el ajillo obliga a compartir sartén y tiempo entre dos cosas que no los comparten.

¿Con qué se acompaña?

Pan de campo es lo primero, porque en el fondo de la fuente queda un aceite que vale la pena levantar. Después, arroz blanco, papas al horno o una ensalada verde con acidez marcada.

Más ideas

Variantes y acompañamientos

Con langostinos

Con langostinos

Sumá 300 g de langostinos pelados en la misma sartén, después del calamar y antes del mejillón: 2 minutos de un lado y 1 del otro. Con los tres el plato pasa de entrada a principal.

Rabas a la provenzal

Rabas a la provenzal

Pasá los aros por harina y freílos a 180 °C, de 60 a 90 segundos, hasta que estén apenas dorados. La provenzal hidratada va sobre las rabas escurridas y fuera del aceite; adentro de la fritura se quema en segundos.

Del otro lado de la curva

Del otro lado de la curva

Si preferís la textura guisada, cociná el calamar de 40 a 45 minutos a fuego bajo con tomate, cebolla y vino blanco, y sumá los mejillones en los últimos dos minutos.

Con Condimento para Pescado

Con Condimento para Pescado

Reemplazá la Mezcla para Provenzal por 2 cucharadas de Condimento para Pescado, hidratadas igual. Comparte el perejil y el ajo, y trae el ají desde la base.

Sobre pastas

Sobre pastas

Herví 400 g de spaghetti y mezclalos con los mariscos y la provenzal en la fuente, con un chorro del agua de cocción para que ligue.

Después de servir

Conservación

Cómo conservar

Hasta 24 horas en recipiente hermético, con una advertencia: el marisco cocido no mejora reposando. La textura baja al día siguiente y el verde del perejil se apaga. Si va a sobrar, guardá una parte sin mezclar con la provenzal.

Cómo freezar

No conviene. Congelar marisco ya cocido lo somete a un segundo ciclo de cristales de hielo sobre una carne que ya perdió agua. Lo que sí se puede freezar es la materia prima cruda.

Cómo recalentar

Sartén muy caliente y menos de un minuto, revolviendo una sola vez. El microondas es el peor camino: calienta desde adentro, termina de contraer la fibra y devuelve algo gomoso. Otra salida es comerlo frío, con más aceite y limón.

Maridajes

Blanco seco y fresco: Torrontés, Sauvignon Blanc o un Chardonnay sin madera. También va bien un espumante brut, que limpia el aceite entre bocado y bocado. Sin alcohol, soda con limón. Al lado, pan de campo.

Para qué ocasiones

Entrada de mesa larga y picada marinera, que es donde más se lo ve. También funciona como principal liviano con arroz o pastas al lado, y como plato de verano: se come tibio sin perder nada.

Recetario 51Mariscos a la provenzal

1 porción (277 g)

Energía398kcal
Carbohidratos12g
Proteínas32g
Grasas totales24g
Fibra1g

No incluye: sal a gusto. El sodio no se declara: la sal a gusto no se puede calcular, y publicarlo sin ella daría a entender que el plato tiene menos del que va a tener.

Valores aproximados · desde 1904.

Recetas 51

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