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Nido de spaghetti en un bol de ceramica rustica, con laminas de ajo doradas, perejil picado y queso rallado por encima, y aceite brillante en el fondo del bol

Recetas con sabor 51

Pastas con provenzal

Fideos al dente y una salsa emulsionada en la sartén con aceite y agua de cocción, para que la provenzal se prenda al fideo.

Tiempo 25 minutos
Dificultad Fácil
Porciones 4 porciones
Protagonista: Mezcla para Provenzal 51
  • 400 g de fideos secos, tipo spaghetti o linguine
  • 3 litros de agua para la cocción
  • 60 ml de aceite de oliva extra virgen
  • 15 ml de aceite de oliva extra virgen, para el hilo final
  • 20 g de manteca
  • 2 dientes de ajo (10 g), fileteados finos
  • 4 cucharaditas colmadas (8 g) de Mezcla para Provenzal
  • 50 g de queso rallado, reggianito o parmesano
  • 1/2 cucharadita (1 g) de Pimienta Negra Molida
  • Sal a gusto, para el agua y para ajustar al final

El fideo y la salsa se resuelven en el mismo minuto

Las pastas con provenzal parecen una receta de tres ingredientes, y en buena medida lo son. Pero el plato no se define por el condimento: se define por el punto en el que sacás el fideo del agua y por lo que hacés con el aceite en los treinta segundos siguientes. Si esas dos salen, la provenzal es un cierre. Si no, no salva nada.

El fracaso típico se reconoce en el plato: los fideos por un lado y, en el fondo, un charco de aceite con el verde del perejil flotando arriba. No es falta de condimento ni exceso de aceite: es una salsa que nunca se armó, aceite y agua que estuvieron juntos en la sartén sin llegar a mezclarse.

Lo que sigue está ordenado alrededor de esos dos problemas. Primero el punto del fideo, que el paquete no puede decirte. Después la emulsión, que es lo único de esta receta que se parece a una técnica. Y recién al final la Mezcla para Provenzal, que entra con el fuego ya apagado.

El antepasado directo de este plato es napolitano y se llama aglio e olio: spaghetti, aceite de oliva, ajo y algo de ají, hecho con lo que quedaba en la alacena. Es la receta de recurso de la cocina italiana, y muchas versiones llevan perejil al final.

La inmigración italiana que llegó al Río de la Plata entre fines del siglo XIX y mediados del XX lo trajo junto con el resto del repertorio de pastas. Acá la combinación de ajo y perejil terminó fijándose con un nombre propio y a la vez ajeno: provenzal. Viene de la Provenza francesa, pero la versión argentina se quedó solo con esos dos ingredientes y dejó afuera las anchoas y las aceitunas.

El paso siguiente fue el sobre: cuando el ajo y el perejil pasaron a conseguirse secos y ya proporcionados, un plato que dependía de tener verdulería abierta pasó a depender solo de tener fideos.

Preparación

01La olla~12 min
1

Poné 3 litros de agua en una olla grande y llevala a hervor fuerte. Tres litros para 400 g de fideos es un punto medio elegido a propósito: con menos agua el hervor se corta cuando entran los fideos, y con mucha más el almidón que sueltan queda demasiado diluido para armar la salsa.

10 min
2

Cuando rompa el hervor, salá el agua y echá los fideos de una vez. Movelos los primeros treinta segundos para que no se peguen, esperá a que el agua vuelva a hervir fuerte y de ahí en adelante, fuego alto y sin tapa.

2 min
02El aceite y el punto~10 min
1

Mientras tanto, poné el aceite de oliva y la manteca en una sartén amplia a fuego bajo, con el ajo fileteado. No se trata de freírlo: que se dore apenas en los bordes, en tres o cuatro minutos. Si toma color oscuro amarga, y ese amargor se reparte por toda la salsa.

4 min
2

Mirá el tiempo del paquete como una referencia, no como una orden: está calculado para un fideo que se come apenas escurrido. Acá el fideo termina de cocinarse en la sartén, así que empezá a probar dos minutos antes de lo indicado.

1 min
3

Para saber el punto, sacá un fideo y cortalo al medio. En el corte se ve un punto blanco y opaco: es el centro que todavía no se hidrató. Al dente es cuando ese punto quedó reducido a una línea fina; si desapareció, para esta receta el fideo se pasó.

2 min
4

Antes de escurrir, hundí una taza en la olla y guardá unos 250 ml de agua de cocción. Es el único momento en que la podés recuperar, y el agua de la canilla no la reemplaza: lo que importa es lo que trae disuelto.

1 min
03La emulsión y el cierre~5 min
1

Escurrí los fideos, pero no del todo: que salgan del colador goteando. Pasalos directo a la sartén con el ajo y el aceite, con el fuego en medio.

1 min
2

Sumá media taza del agua reservada y recién ahí trabajá la sartén: movela con las dos manos saltando los fideos, o revolvé con pinzas sin parar durante un minuto largo. El fondo pasa de tener aceite y agua separados a una salsa turbia y algo espesa que se prende al fideo.

2 min
3

Si quedó aguada, dejala un momento más sobre el fuego para que reduzca; si quedó espesa o el fideo se ve seco, sumá agua reservada de a chorritos. Se corrige en los dos sentidos, siempre sobre el fuego y moviendo.

1 min
4

Apagá el fuego, agregá el queso rallado en dos tandas y seguí moviendo. De a poco y fuera del hervor se integra; volcado de golpe sobre el fondo caliente se apelmaza y quedan hilos pegados a la sartén.

1 min
5

Recién ahora, con los fideos calientes y la salsa brillante, tirá por encima la Mezcla para Provenzal y la Pimienta Negra Molida, sumá el hilo de aceite crudo y mezclá una última vez.

1 min
6

Probá, ajustá la sal y serví enseguida en platos calientes. Esta salsa se sostiene mientras hay movimiento y temperatura: quieta en el plato, empieza a separarse a los pocos minutos.

servir

Preparación

Avance0 / 12
0%

Una mezcla seca sobre un fideo seco no llega a ninguna parte

La especia protagonista

El perejil y el ajo deshidratados están, literalmente, esperando grasa: mientras siguen secos el aroma queda encerrado y el polvo se apoya sobre el fideo sin repartirse. Lo que lo abre es la grasa tibia. Por eso acá la provenzal no se espolvorea sobre la pasta escurrida y quieta: cae sobre la pasta caliente, con la salsa todavía brillante, y encima va un hilo de aceite crudo. El verde se aviva en menos de un minuto y deja de parecer polvo.

Acá el cierre lo da la Mezcla para Provenzal, que ya trae resuelta la proporción entre perejil y ajo: el ajo abajo sosteniendo, el perejil arriba dando volumen y color. Y llega seca, que para esta receta es una ventaja concreta: una provenzal ya mezclada con aceite le sumaría líquido a una salsa que acabás de armar. El ajo fresco de la sartén hace otro trabajo, más redondo y más dulce, porque pasó por el aceite; el del blend entra crudo sobre el plato terminado, y esa doble presencia es la que hace que el plato no sepa a una sola cosa.

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Consejos

  • La provenzal va sobre la pasta caliente y con un hilo de aceite encima, nunca sobre el fideo ya escurrido y seco. El blend está deshidratado: lo que le devuelve aroma y color es la grasa tibia. Sobre algo seco se queda arriba, arenoso, como una capa que no terminó de integrarse con nada.
  • Sacá el fideo dos minutos antes de lo que dice el paquete. Ese tiempo supone un fideo que se sirve apenas escurrido; acá termina de hidratarse en la sartén, con el agua de cocción y el calor, y ese tramo también cuenta.
  • El agua de cocción se guarda antes de escurrir, no después: una taza hundida en la olla mientras los fideos todavía están adentro. Una vez que se fue por la pileta, agregar agua limpia no es lo mismo, porque moja la pasta pero no liga nada.
  • La sartén tiene que estar sobre el fuego mientras mezclás. La salsa no se arma sola por tener los ingredientes juntos: se arma con movimiento y calor, que son los que rompen el aceite en gotas chicas y las mantienen repartidas. Sin fuego y sin movimiento, el aceite se junta de nuevo en la superficie.
  • El queso entra con el fuego apagado y en dos tandas. Es la parte más delicada del final: sobre un fondo demasiado caliente la grasa del queso se separa y, en vez de sumarse a la salsa, quedan hilos pegados a la sartén.

Preguntas frecuentes

¿Cuánta agua y cuánta sal para 400 gramos de fideos?

Tres litros y sal hasta que el agua tenga sabor: unos 20 gramos, más o menos una cucharada colmada. La regla de un litro cada cien gramos también funciona, pero deja el agua más diluida, y esta receta la usa para armar la salsa. Tres litros es el punto medio entre un hervor estable y un agua que sirva.

¿Cómo sé que el fideo está al dente si no confío en el reloj?

Cortando uno al medio y mirando el corte. El centro que todavía no se hidrató se ve como un punto blanco y opaco. Al dente es cuando quedó reducido a una línea muy fina; cuando desaparece del todo, para una receta que termina el fideo en la sartén ya es tarde.

¿Qué fideo va mejor para este plato?

Los largos: spaghetti, linguine o tallarines, porque la salsa se prende a lo largo de toda la superficie. Los trafilados en bronce tienen la superficie más rugosa y sueltan más almidón, que acá es una ventaja doble. Los cortos con crestas también sirven; los muy finos, tipo cabello de ángel, no: se pasan antes de que llegues a armar nada.

¿Cuánta provenzal va por porción y hay que hidratarla antes?

Una cucharadita colmada por plato, unos 2 gramos. Y acá no hace falta hidratarla aparte: la sartén ya tiene aceite caliente y agua de cocción, que es justo el medio que la mezcla necesita. Hidratarla antes tiene sentido cuando va sobre algo seco, como una papa recién salida del horno.

¿Se puede hacer sin queso?

Sí. El queso aporta sal, cuerpo y algo de ayuda para ligar, pero lo que sostiene la salsa es el almidón del agua de cocción. Sin queso, subí un poco el aceite, estirá quince segundos más el movimiento en la sartén y ajustá la sal al final, que queda corta.

¿Por qué me quedó aceitoso y la salsa no se prendió al fideo?

Casi siempre por una de tres razones: escurriste del todo y no reservaste agua, mezclaste fuera del fuego, o moviste unos segundos y serviste. Se puede rescatar: volvé todo a la sartén, sumá un chorrito de agua caliente y trabajalo un minuto sin parar.

¿Sirve el agua de cocción de cualquier pasta?

Sirve más cuanto más cargada esté. Lo que la pasta suelta al agua son sólidos, sobre todo almidón: en una pasta seca de buena calidad las mediciones de cocción los ubican por debajo del 7 u 8 por ciento del peso seco. Con 400 gramos son unas dos o tres cucharadas en toda la olla, así que la concentración depende de cuánta agua usaste. La pasta fresca y la trafilada en bronce sueltan más.

Cuidado con

Errores comunes

Error · 01

Error #1: Cocinar los fideos en poca agua para concentrar el almidón

Suena lógico y funciona hasta cierto punto, pero tiene un límite. Cuando entran 400 gramos de fideos el agua baja de temperatura, y cuanta menos hay, más baja y más tarda en volver al hervor. En ese rato la superficie del fideo se hidrata y se pone gomosa mientras el centro sigue duro. Tres litros es donde el agua queda bastante cargada sin que el hervor se caiga.

Error · 02

Error #2: Escurrir los fideos y dejarlos esperando en el colador

El fideo escurrido y quieto pierde calor y humedad, y el almidón de la superficie se seca y se vuelve pegajoso. Cuando llega a la sartén ya no absorbe: la salsa lo baña por afuera en vez de meterse. Van del colador a la sartén sin escala, y conviene que salgan goteando.

Error · 03

Error #3: Juntar el aceite y el agua sin fuego y sin mover

Es el error que produce el charco del fondo del plato. El aceite y el agua no se mezclan por estar en el mismo recipiente: hay que romper el aceite en gotas chicas, y eso lo hace la agitación. Un minuto largo de sartén en movimiento, con el fuego prendido, separa una salsa ligada de dos líquidos apilados.

Error · 04

Error #4: Tirar la provenzal seca sobre el plato ya servido

Sobre una pasta que ya se enfrió y perdió el brillo, el blend queda apoyado arriba: se siente el polvo antes que el aroma. Va en la sartén, sobre la pasta caliente, con la salsa todavía armada y un hilo de aceite crudo encima.

Preguntas

Preguntas frecuentes

¿Cuánta agua y cuánta sal para 400 gramos de fideos?

Tres litros y sal hasta que el agua tenga sabor: unos 20 gramos, más o menos una cucharada colmada. La regla de un litro cada cien gramos también funciona, pero deja el agua más diluida, y esta receta la usa para armar la salsa. Tres litros es el punto medio entre un hervor estable y un agua que sirva.

¿Cómo sé que el fideo está al dente si no confío en el reloj?

Cortando uno al medio y mirando el corte. El centro que todavía no se hidrató se ve como un punto blanco y opaco. Al dente es cuando quedó reducido a una línea muy fina; cuando desaparece del todo, para una receta que termina el fideo en la sartén ya es tarde.

¿Qué fideo va mejor para este plato?

Los largos: spaghetti, linguine o tallarines, porque la salsa se prende a lo largo de toda la superficie. Los trafilados en bronce tienen la superficie más rugosa y sueltan más almidón, que acá es una ventaja doble. Los cortos con crestas también sirven; los muy finos, tipo cabello de ángel, no: se pasan antes de que llegues a armar nada.

¿Cuánta provenzal va por porción y hay que hidratarla antes?

Una cucharadita colmada por plato, unos 2 gramos. Y acá no hace falta hidratarla aparte: la sartén ya tiene aceite caliente y agua de cocción, que es justo el medio que la mezcla necesita. Hidratarla antes tiene sentido cuando va sobre algo seco, como una papa recién salida del horno.

¿Se puede hacer sin queso?

Sí. El queso aporta sal, cuerpo y algo de ayuda para ligar, pero lo que sostiene la salsa es el almidón del agua de cocción. Sin queso, subí un poco el aceite, estirá quince segundos más el movimiento en la sartén y ajustá la sal al final, que queda corta.

¿Por qué me quedó aceitoso y la salsa no se prendió al fideo?

Casi siempre por una de tres razones: escurriste del todo y no reservaste agua, mezclaste fuera del fuego, o moviste unos segundos y serviste. Se puede rescatar: volvé todo a la sartén, sumá un chorrito de agua caliente y trabajalo un minuto sin parar.

¿Sirve el agua de cocción de cualquier pasta?

Sirve más cuanto más cargada esté. Lo que la pasta suelta al agua son sólidos, sobre todo almidón: en una pasta seca de buena calidad las mediciones de cocción los ubican por debajo del 7 u 8 por ciento del peso seco. Con 400 gramos son unas dos o tres cucharadas en toda la olla, así que la concentración depende de cuánta agua usaste. La pasta fresca y la trafilada en bronce sueltan más.

Más ideas

Variantes y acompañamientos

Con Ají Molido

Con Ají Molido

Sumá media cucharadita al aceite junto con el ajo, desde el principio y a fuego bajo. Es la versión más cercana al aglio e olio napolitano: el picante suave le da un filo que la provenzal sola no tiene.

Con pan rallado tostado

Con pan rallado tostado

Dorá 40 g de pan rallado en una sartén aparte con una cucharada de aceite, hasta color avellana, y repartilo sobre el plato servido. Aporta lo único que le falta: algo crocante.

Más redonda, con manteca

Más redonda, con manteca

Subí la manteca a 40 g y bajá el aceite de oliva a 40 ml. La salsa queda más cremosa y menos frutada, y liga con menos trabajo. Es la versión que mejor funciona con chicos en la mesa.

Con fideos cortos

Con fideos cortos

Mostachol, penne o farfalle andan bien, pero hay que mover más tiempo: el fideo corto ofrece menos superficie continua para que la salsa se prenda.

Después de servir

Conservación

Cómo conservar

Hasta 2 días en recipiente hermético, aunque este es un plato para comer en el momento. Al enfriarse la salsa se corta y el fideo sigue absorbiendo lo poco que queda: lo que guardás no es exactamente lo que comiste.

Cómo freezar

No conviene. El fideo ya cocido se congela mal: el agua de adentro cristaliza y rompe su estructura, y al descongelar queda blando y quebradizo a la vez. La salsa, además, se separa. Si querés adelantar trabajo, dorá el ajo en aceite y guardalo aparte.

Cómo recalentar

En sartén y nunca en seco: dos cucharadas de agua, fuego medio y movimiento constante hasta que vuelva a brillar. El agua es la que permite que la salsa se rearme. En microondas queda aceitoso y desparejo, y el perejil se apaga.

Maridajes

Un blanco seco y de acidez marcada corta bien la grasa del aceite y del queso; un tinto liviano y fresco también funciona. Sin alcohol, agua con gas y una rodaja de limón. Al lado, una ensalada verde simple.

Para qué ocasiones

La cena de semana de veinticinco minutos, el mediodía siguiente a un asado, y la comida de apuro que igual se sirve como corresponde. También funciona como guarnición de una milanesa o de un pollo al horno.

Recetario 51Pastas con provenzal

1 porción (139 g)

Energía619kcal
Carbohidratos77g
Proteínas18g
Grasas totales26g
Fibra4g

No incluye: sal a gusto. El sodio no se declara: la sal a gusto no se puede calcular, y publicarlo sin ella daría a entender que el plato tiene menos del que va a tener.

Valores aproximados · desde 1904.

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