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Pizza blanca con provenzal y queso fundido recién salida del horno

Recetas con sabor 51

Pizza blanca con provenzal

Sin tomate no hay acidez que corte el queso: el provenzal y la pimienta son lo único que la ordena.

Tiempo 1 h 30 min
Dificultad Media
Porciones 6 a 8 porciones
Protagonista: Provenzal 51 + Pimienta Negra 51
  • 1 bollo de masa para pizza ya leudada (aprox. 400 g)
  • 250 a 280 g de muzzarella rallada o en fetas
  • 2 cucharadas de aceite de oliva o común
  • 1 cucharadita (2 g) de Provenzal
  • 1/3 cucharadita (0,7 g) de Pimienta Negra
  • 40 g de queso rallado duro opcional
  • Sal a gusto

La pizza blanca no es una muzzarella a la que le sacaron la salsa

La pizza blanca con provenzal es la que va sin salsa de tomate, y esa ausencia no es una cosa de menos: cambia el equilibrio entero. El tomate aporta dos cosas que nadie le agradece hasta que faltan, acidez y agua. La acidez corta la grasa del queso y hace que la tercera porción no empalague; el agua modera la temperatura de la superficie. Sacale eso y lo que queda es masa, muzzarella y materia grasa.

Ahí entran el Provenzal y la Pimienta Negra, y por eso esta pizza existe. El ajo y las hierbas del blend ocupan el lugar aromático que dejó vacío el tomate; la pimienta pone la tensión que impide que todo se vuelva lácteo y plano. La diferencia entre esta receta y queso derretido sobre masa son esas dos cucharaditas.

La pizza sin tomate es la más vieja de todas. Antes de que el tomate se aceptara como comida en Europa —recién hacia fines del siglo XVIII en Nápoles— la masa horneada con aceite y sal ya existía: es la línea de la focaccia genovesa y de la pizza bianca romana, que todavía hoy se vende por peso en las panaderías de Roma con nada más que aceite de oliva y sal gruesa.

En la Argentina esa rama nunca se cortó. La fugazza y la fugazzeta, dos de las pizzas más argentinas que hay, no llevan una gota de tomate, y las pizzerías porteñas siempre tuvieron alguna versión blanca en la carta. La pizza blanca no es una rareza importada de ningún lado: es la otra mitad de la familia.

El provenzal, en cambio, es un producto local con nombre francés. En Francia, «a la provenzal» remite a la cocina del sur, con ajo, aceite y hierbas. Acá terminó siendo una cosa concreta y fija: ajo y perejil deshidratados, el condimento de las papas al horno y del pan tostado. Ponerlo sobre una pizza blanca no es una ocurrencia, es usarlo exactamente para lo que sirve, perfumar materia grasa caliente.

Preparación

01Masa15 min
1

Precalentá el horno al máximo posible, idealmente entre 230 y 250 °C.

2

Estirá el bollo de masa sobre pizzera aceitada o placa, formando un disco con borde apenas más alto.

3

Pincelá la superficie con 1 cucharada de aceite, dejando el borde exterior libre.

02Armado5 min
1

Distribuí la muzzarella de forma pareja sobre la masa.

2

Espolvoreá por arriba Provenzal y Pimienta Negra, repartiéndolos bien para que no queden zonas vacías.

3

Si querés una versión más intensa, sumá un poco de queso rallado duro sobre la muzzarella.

03Horneado18 min
1

Llevá al horno y cociná entre 12 y 18 minutos, hasta que la base esté cocida y el queso bien fundido, con algunos puntos apenas dorados.

12-18 min
2

Al salir del horno, terminá con la cucharada restante de aceite en hilo fino si querés más brillo y aroma.

3

Serví caliente, cuando el queso todavía está elástico y el perfil herbal sigue arriba.

Preparación

Avance0 / 9
0%

Cuando no hay salsa de tomate, el condimento queda expuesto

La especia protagonista

La pizza blanca tiene menos lugares donde esconder errores. Sin salsa de tomate, todo queda más expuesto: masa, queso, materia grasa y condimento. Si el perfil aromático es flojo, el resultado se vuelve pesado y sin dirección.

Acá Provenzal cumple un rol central porque aporta ajo y hierbas en una combinación muy natural para una pizza blanca. La Pimienta Negra suma tensión y evita que el conjunto quede demasiado lácteo o plano. La idea no es hacer una pizza rara, sino una versión más blanca, más aromática y bien resuelta.

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Consejos

  • No te excedas con el aceite. Pizza blanca no significa pizza encharcada.
  • El provenzal tiene que sentirse integrado, no tirado arriba como decoración seca.
  • Si usás un queso demasiado salado, ajustá con cuidado el resto. La pizza blanca se desbalancea fácil.
  • La pimienta negra acá ayuda mucho: corta la pesadez y da más definición al sabor.

Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre la pizza blanca y la fugazzeta?

Las dos van sin tomate, pero la fugazzeta se apoya en la cebolla, que aporta dulzor y jugo propio. La blanca no tiene ese colchón: es queso, aceite y condimento. Por eso acá el provenzal y la pimienta pesan mucho más de lo que pesarían en una fugazzeta.

¿Conviene aceite de oliva?

Sí, siempre que sea uno que te guste crudo, porque en una pizza sin salsa el aceite se siente. Guardá el bueno para el hilo del final, cuando ya salió del horno; para pincelar la masa antes de hornear alcanza con uno neutro, que el calor se lleva los aromas finos igual.

¿Le puedo agregar orégano además del provenzal?

Podés, pero no es lo mismo. El blend ya trae ajo, y el orégano encima empieza a empujar el perfil hacia el de una pizza común con salsa. Si querés probar, poné muy poco y recién al sacarla del horno.

¿Qué queso funciona mejor?

Muzzarella en barra rallada gruesa gratina más pareja que la fresca, que trae mucha agua. Si usás fresca, cortala con tiempo y dejala escurrir. El rallado duro es opcional: suma dorado y también sal, así que es una cucharada, no un puñado.

¿La pimienta va molida fina o del molinillo?

Cualquiera de las dos, y el resultado cambia. Molida fina se integra y se siente como un fondo parejo; molida gruesa en el momento da golpes puntuales que en una pizza sin salsa se destacan bastante. Si es la primera vez que la hacés, empezá por la fina.

¿Cómo sé cuándo está lista, si no tiene salsa que burbujee?

Mirando el queso y el borde. El queso tiene que estar fundido con algunos puntos apenas dorados, nunca marrón, y el borde seco y con color. Levantala con una espátula: si abajo está firme y con manchas doradas, ya está.

¿Sirve una prepizza comprada?

Sí, y es donde más se agradece esta receta, porque la prepizza sola es almidón sin gusto y acá el sabor viene todo de arriba. Pincelala con aceite antes del queso: es el paso que las compradas más necesitan y el que nadie hace.

Cuidado con

Errores comunes

Error · 01

Tratarla como una muzzarella sin salsa

Sacar el tomate y no reemplazar nada da una pizza plana y empalagosa. La salsa no estaba solo por sabor: aportaba acidez y humedad. Si la quitás, el condimento y el aceite tienen que hacer ese trabajo, y por eso acá la dosis de blend es el doble que en una pizza con salsa.

Error · 02

Pasarse de aceite

Pizza blanca no significa pizza encharcada. El aceite acá pincela la masa y vuelve en hilo fino al salir del horno; si lo cargás, se suma a la grasa que ya suelta el queso y la porción se vuelve imposible de levantar. Dos cucharadas para toda la pizza es el techo.

Error · 03

Un queso demasiado salado

Sin tomate no hay nada que amortigüe la sal, y una vez horneada no se corrige desde arriba. Probá el queso crudo antes de armar: si es salado, o si vas a usar rallado duro, dejá afuera la sal de la receta.

Error · 04

Repartir el blend en montoncitos

Es la que más se nota justamente porque no hay salsa que lo distribuya. Donde cayó un montón se siente a ajo crudo; donde no cayó nada, es queso solo. Espolvoreá desde alto y en dos pasadas, mirando la pizza al sesgo para detectar los huecos.

Preguntas

Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre la pizza blanca y la fugazzeta?

Las dos van sin tomate, pero la fugazzeta se apoya en la cebolla, que aporta dulzor y jugo propio. La blanca no tiene ese colchón: es queso, aceite y condimento. Por eso acá el provenzal y la pimienta pesan mucho más de lo que pesarían en una fugazzeta.

¿Conviene aceite de oliva?

Sí, siempre que sea uno que te guste crudo, porque en una pizza sin salsa el aceite se siente. Guardá el bueno para el hilo del final, cuando ya salió del horno; para pincelar la masa antes de hornear alcanza con uno neutro, que el calor se lleva los aromas finos igual.

¿Le puedo agregar orégano además del provenzal?

Podés, pero no es lo mismo. El blend ya trae ajo, y el orégano encima empieza a empujar el perfil hacia el de una pizza común con salsa. Si querés probar, poné muy poco y recién al sacarla del horno.

¿Qué queso funciona mejor?

Muzzarella en barra rallada gruesa gratina más pareja que la fresca, que trae mucha agua. Si usás fresca, cortala con tiempo y dejala escurrir. El rallado duro es opcional: suma dorado y también sal, así que es una cucharada, no un puñado.

¿La pimienta va molida fina o del molinillo?

Cualquiera de las dos, y el resultado cambia. Molida fina se integra y se siente como un fondo parejo; molida gruesa en el momento da golpes puntuales que en una pizza sin salsa se destacan bastante. Si es la primera vez que la hacés, empezá por la fina.

¿Cómo sé cuándo está lista, si no tiene salsa que burbujee?

Mirando el queso y el borde. El queso tiene que estar fundido con algunos puntos apenas dorados, nunca marrón, y el borde seco y con color. Levantala con una espátula: si abajo está firme y con manchas doradas, ya está.

¿Sirve una prepizza comprada?

Sí, y es donde más se agradece esta receta, porque la prepizza sola es almidón sin gusto y acá el sabor viene todo de arriba. Pincelala con aceite antes del queso: es el paso que las compradas más necesitan y el que nadie hace.

Más ideas

Variantes y acompañamientos

Con cebolla fina

Con cebolla fina

Sumá cebolla en pluma muy fina para una versión más jugosa.

Con ají molido

Con ají molido

Agregá una pizca de Ají Molido al final para un perfil más vivo.

Con queso azul

Con queso azul

Incorporá una pequeña cantidad para una versión más intensa, sin tapar el provenzal.

Con aceitunas

Con aceitunas

Terminá con aceitunas negras para una variante más marcada.

Después de servir

Conservación

Cómo conservar

2 a 3 días tapada. Al enfriarse, la grasa del queso solidifica y la porción se pone rígida: es normal, se resuelve con calor y no quiere decir que se haya arruinado.

Cómo freezar

La masa bolleada hasta 1 mes, descongelada en heladera 12 horas antes. Ya horneada resiste peor que una pizza con salsa: como no tiene humedad propia, sale del freezer bastante seca.

Cómo recalentar

Sartén tapada a fuego medio, y acá más que nunca: devuelve el crocante sin resecar un queso que no tiene salsa que lo proteja. Horno a 200 °C, cinco minutos. Microondas nunca.

Maridajes

Pide justo lo que al plato le falta, acidez: un blanco seco y fresco, un espumante nature o una cerveza rubia bien fría. El moscato acá empalaga.

Para qué ocasiones

Es la pizza para recibir gente sin complicarse y la que mejor funciona como primera de una tanda, antes de las cargadas. También resuelve una picada larga cortada en cuadraditos.

Recetario 51Pizza blanca con provenzal

1 porción (116 g)

Energía331kcal
Carbohidratos31g
Proteínas15g
Grasas totales16g
Fibra1g

No incluye: queso rallado duro (opcional) · sal a gusto. El sodio no se declara: la sal a gusto no se puede calcular, y publicarlo sin ella daría a entender que el plato tiene menos del que va a tener.

Valores aproximados · desde 1904.

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