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Pizza de cancha con salsa de tomate condimentada recién salida del horno

Recetas con sabor 51

Pizza de cancha

Sin queso que la disimule: todo se juega en una salsa reducida y en un piso que aguanta la porción en la mano.

Tiempo 1 h 30 min
Dificultad Media
Porciones 6 a 8 porciones
Protagonista: Adobo para Pizza 51 + Ají Molido 51
  • 1 bollo de masa para pizza ya leudada (aprox. 400 g)
  • 220 g de salsa de tomate espesa
  • 1 cucharadita colmada (2 g) de Adobo para Pizza
  • 1/4 a 1/2 cucharadita (0,5 a 1 g) de Ají Molido
  • 1 cucharada de aceite
  • Sal a gusto
  • Opcional: 1 cucharadita de cebolla deshidratada muy fina o cebolla cocida bien reducida

Sin queso encima, la salsa y el piso son toda la receta

La pizza de cancha es la que va sin queso: masa, tomate y nada más. Justamente por eso no hay dónde esconder un error. Una salsa aguada empapa la miga, y un piso mal cocido hace que la porción se doble apenas la levantás.

El trabajo, entonces, va a otro lado. El tomate tiene que estar reducido y condimentado de verdad: el Adobo para Pizza le pone el perfil aromático completo y el Ají Molido aporta la tensión que evita que quede chata y dulzona. Y la masa se cocina de una sola vez, más abajo en el horno y más tiempo, hasta que el fondo suene seco.

La pizza de cancha, o canchera, nació de una necesidad práctica antes que de una idea gastronómica: sin queso encima aguanta horas sin arruinarse, se apila en bandejas y se vende cortada en cuadrados. Por eso es la que aparece en los bufets de los clubes de fútbol, en las panaderías de barrio y en los carritos de la esquina.

El formato terminó mandando sobre la receta. Se hornea en placa rectangular, se corta en porciones cuadradas y se come con la mano, casi siempre a temperatura ambiente. Nada de eso la vuelve una versión pobre: es una preparación con reglas propias, bastante más cercana a la fugazza sin queso o a una focaccia con tomate que a la muzzarella de pizzería.

También es la comida de la previa. Se lleva en la bandeja, se comparte antes de entrar y no exige plato, cubierto ni horno prendido. Lo que en otras pizzas hace el queso —dar cuerpo, grasa y sabor— acá lo tiene que hacer solo el tomate condimentado, y esa restricción es la que explica todas las decisiones de la receta: por qué el tomate va reducido, por qué se condimenta con mano firme y por qué el horneado es de una sola pasada y más largo.

Preparación

01Masa15 min
1

Precalentá el horno al máximo posible, idealmente entre 230 y 250 °C.

2

Estirá el bollo de masa sobre pizzera aceitada o placa, formando un disco con borde apenas marcado.

02Salsa5 min
1

Mezclá la salsa de tomate con el aceite, el Adobo para Pizza, el Ají Molido y una pizca de sal. Si querés una salsa con más cuerpo, podés sumar una pequeña cantidad de cebolla muy bien reducida.

2

Distribuí la salsa de manera generosa pero pareja sobre la masa, dejando libre solo un pequeño borde.

03Horneado18 min
1

Llevá al horno y cociná entre 12 y 18 minutos, hasta que la base esté firme, los bordes dorados y la salsa más asentada en superficie.

12-18 min
2

Si querés reforzar el aroma, agregá una pizca mínima extra de Adobo para Pizza apenas sale del horno.

3

Serví caliente o tibia. La pizza de cancha funciona muy bien en ambos momentos, siempre que la base conserve estructura.

Preparación

Avance0 / 7
0%

La pizza de cancha vive o muere por la salsa

La especia protagonista

La pizza de cancha no tiene queso que la rescate. Por eso la salsa tiene que tener carácter real: tomate, textura, condimento y una acidez bien llevada. Si queda floja, parece pan con tomate. Si está bien hecha, tiene identidad propia.

Acá el Adobo para Pizza cumple un rol central porque ordena la base aromática y le da perfil de pizza argentina sin tener que construir todo desde cero. El Ají Molido suma una tensión leve y persistente que le queda muy bien a este estilo, porque levanta la salsa y evita que el conjunto se sienta chato.

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Consejos

  • La clave no es poner más salsa, sino poner mejor salsa. Si está aguada, arruina la base.
  • No la conviertas en una pizza sin queso triste. Tiene que tener personalidad propia desde el tomate y el condimento.
  • El Adobo para Pizza acá no es accesorio: es una forma eficiente de darle identidad directa y coherente.
  • El ají molido tiene que sentirse, pero no tapar el tomate. Si domina todo, perdiste el punto.

Preguntas frecuentes

¿Por qué se llama pizza de cancha?

Porque es la que se vendía —y se sigue vendiendo— en los bufets de las canchas de fútbol y en los carritos de alrededor. Sin queso resiste horas en bandeja y se sirve sin recalentar. En panadería la vas a encontrar también como canchera o directamente como pizza de tomate.

¿De verdad no lleva nada de queso?

No, y ese es el punto. Si le ponés muzzarella deja de ser de cancha y pasa a ser otra pizza. Lo que sí es tradicional es acompañarla con una porción de fainá encima, que es como se pide en el mostrador.

¿Se come fría?

Fría o tibia, y no es una concesión: es su forma natural. El tomate reducido gana cuerpo al enfriarse y la miga, si quedó bien cocida, sigue firme. Caliente no está mal, pero pierde parte de lo que la vuelve distinta.

¿Uso la misma masa que para una pizza con muzzarella?

La misma, pero estirada un poco más gruesa, y en molde rectangular si tenés. Se come en cuadrados y necesita algo de miga que sostenga el peso de arriba; una base muy delgada se empapa y se dobla en la mano.

¿Cuánta salsa lleva realmente?

Unos 220 g para un disco de 30 cm, casi el doble de lo que lleva una pizza con queso. La capa tiene que verse pareja y de unos cinco milímetros, sin claros por donde asome la masa cruda.

¿Se puede hacer en la parrilla?

Sí, y es la que mejor se lleva con la parrilla, justamente porque no hay nada que se derrita antes de tiempo. Fuego indirecto, la masa sola primero de un lado, se da vuelta y el tomate va sobre la cara ya cocida. Con la tapa puesta o un disco de metal arriba termina de asentarse enseguida, y el ahumado le suma algo que una cocina a gas no le da.

¿Qué le puedo agregar sin sacarla de su lugar?

Aceitunas verdes al salir del horno y un hilo de oliva encima son los dos agregados que nadie discute. Un poco de cebolla también entra bien. Lo que la corre de su lugar no son los agregados, es el queso.

Cuidado con

Errores comunes

Error · 01

Salsa que suelta agua

El puré de tetrabrik trae mucha agua libre y acá no hay queso que la absorba: va derecho a la miga. Reducila a fuego medio hasta que una cuchara arrastrada por el fondo de la olla deje un camino que tarda en cerrarse. Al evaporar, además, se concentran el dulzor y la acidez del fruto, que es de donde sale el cuerpo que en otras pizzas pone el lácteo. Recién ahí está lista.

Error · 02

Aceitar poco la placa

Sin nada graso arriba, la única grasa del plato es la de abajo. Con la placa apenas untada sale una pizza seca y pálida; con una cucharada bien repartida, el fondo se fríe un poco contra el metal y queda realmente crocante.

Error · 03

Sacarla por el color de la superficie

El tomate se seca y se ve terminado mucho antes de que la masa lo esté. El dato que importa está debajo: levantá un borde con una espátula y fijate que el piso se vea firme y con manchas doradas. Si se dobla, le faltan minutos.

Error · 04

Cortarla caliente y apilarla

Recién salida todavía sale vapor de la miga. Si la apilás o la tapás en ese momento, ese vapor se condensa entre capas y ablanda justo lo que iba a ser su virtud. Dejala sobre una rejilla diez minutos antes de cortar y guardar.

Preguntas

Preguntas frecuentes

¿Por qué se llama pizza de cancha?

Porque es la que se vendía —y se sigue vendiendo— en los bufets de las canchas de fútbol y en los carritos de alrededor. Sin queso resiste horas en bandeja y se sirve sin recalentar. En panadería la vas a encontrar también como canchera o directamente como pizza de tomate.

¿De verdad no lleva nada de queso?

No, y ese es el punto. Si le ponés muzzarella deja de ser de cancha y pasa a ser otra pizza. Lo que sí es tradicional es acompañarla con una porción de fainá encima, que es como se pide en el mostrador.

¿Se come fría?

Fría o tibia, y no es una concesión: es su forma natural. El tomate reducido gana cuerpo al enfriarse y la miga, si quedó bien cocida, sigue firme. Caliente no está mal, pero pierde parte de lo que la vuelve distinta.

¿Uso la misma masa que para una pizza con muzzarella?

La misma, pero estirada un poco más gruesa, y en molde rectangular si tenés. Se come en cuadrados y necesita algo de miga que sostenga el peso de arriba; una base muy delgada se empapa y se dobla en la mano.

¿Cuánta salsa lleva realmente?

Unos 220 g para un disco de 30 cm, casi el doble de lo que lleva una pizza con queso. La capa tiene que verse pareja y de unos cinco milímetros, sin claros por donde asome la masa cruda.

¿Se puede hacer en la parrilla?

Sí, y es la que mejor se lleva con la parrilla, justamente porque no hay nada que se derrita antes de tiempo. Fuego indirecto, la masa sola primero de un lado, se da vuelta y el tomate va sobre la cara ya cocida. Con la tapa puesta o un disco de metal arriba termina de asentarse enseguida, y el ahumado le suma algo que una cocina a gas no le da.

¿Qué le puedo agregar sin sacarla de su lugar?

Aceitunas verdes al salir del horno y un hilo de oliva encima son los dos agregados que nadie discute. Un poco de cebolla también entra bien. Lo que la corre de su lugar no son los agregados, es el queso.

Más ideas

Variantes y acompañamientos

Más picante

Más picante

Llevá el Ají Molido a 1/2 cucharadita para una versión más filosa.

Más herbal

Más herbal

Sumá una pizca extra de Adobo para Pizza al salir del horno.

Con cebolla

Con cebolla

Incorporá cebolla bien cocida y reducida a la salsa para un perfil más profundo.

Con masa más alta

Con masa más alta

Usá una base un poco más gruesa para una versión más de pizzería clásica.

Después de servir

Conservación

Cómo conservar

Aguanta mejor que cualquier pizza con queso: 3 o 4 días en recipiente hermético sin perder gracia. Es, literalmente, la que fue diseñada para durar.

Cómo freezar

Hasta 2 meses, ya cortada en cuadrados y separada con papel manteca. Va del freezer al horno a 200 °C sin descongelar, unos 10 minutos, y vuelve bastante bien.

Cómo recalentar

Muchas veces ni hace falta: está pensada para comerse a temperatura ambiente. Si la preferís caliente, horno fuerte y corto, 5 minutos a 220 °C. La sartén tapada acá no aporta nada, porque no hay nada que derretir.

Maridajes

Cerveza, sin vueltas. También el clásico moscato con fainá, y el vino común bien frío que sirven en el bufet de cualquier club.

Para qué ocasiones

Previa de partido, bandeja para llevar, mesa de picada a la tarde. Es la pizza que viaja: se hace antes, se transporta y no obliga a nadie a prender el horno.

Recetario 51Pizza de cancha

1 porción (106 g)

Energía187kcal
Carbohidratos33g
Proteínas5g
Grasas totales4g
Fibra2g

No incluye: sal a gusto. El sodio no se declara: la sal a gusto no se puede calcular, y publicarlo sin ella daría a entender que el plato tiene menos del que va a tener.

Valores aproximados · desde 1904.

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