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Tarta de frutillas con crema pastelera en molde acanalado, con las frutillas en gajos superpuestos en circulos concentricos, una porcion servida en plato de ceramica clara y frutillas enteras sobre mesa de madera oscura

Recetas con sabor 51

Tarta de frutillas con crema pastelera (y tartaletas individuales)

Base crocante, crema que no se corta y frutillas que brillan. Una masa, dos cremas y las dos versiones: entera o en tartaletas.

Tiempo 2 h 5 min
Dificultad Media
Porciones 10 porciones (u 8 tartaletas)
Protagonista: Extracto de Vainilla 51 + Azúcar Impalpable 51
  • 1 base de masa para tarta dulce horneada a ciegas (molde de 24-26 cm)
  • 500 ml de leche entera
  • 4 yemas
  • 120 g de azúcar
  • 50 g de almidón de maíz
  • 1 cucharada (15 ml) de Extracto de Vainilla
  • 30 g de manteca
  • 500 g de frutillas frescas
  • 3 cucharadas de mermelada de damasco o de frutilla, para el brillo
  • 1 cucharada de agua
  • Azúcar Impalpable, para espolvorear

Receta de tarta de frutillas: base seca, crema firme, fruta que brilla

Una tarta de frutillas es tres cosas apiladas que se pelean entre sí. La masa quiere estar seca. La crema pastelera tiene mucha agua. Y la frutilla, cortada, suelta jugo durante horas. Si no resolvés esa tensión, a las dos horas tenés una base blanda con una crema que se aflojó y fruta nadando.

La solución no es complicada pero sí es específica: la base se hornea a ciegas y se sella, la crema pastelera se hace más firme de lo habitual —con más almidón que una pastelera para relleno de bomba— y la fruta se corta recién antes de servir y se pinta con brillo. Con esos tres ajustes la tarta aguanta perfecta media jornada.

Acá está resuelta la tarta grande de 24 a 26 cm y también la versión en tartaletas individuales, que es la misma receta con otros tiempos de horno y un armado distinto. Y están las dos cremas: la pastelera clásica, que es la que corresponde a esta tarta, y la chantilly, que es más rápida pero aguanta bastante menos.

La tarta de fruta sobre crema pastelera es una construcción de la pastelería francesa del siglo XIX: la tarte aux fraises se arma con pâte sablée, crème pâtissière y fruta cruda pincelada con nappage. Las tres piezas ya existían por separado; lo que se codificó en ese momento fue el orden y las proporciones.

En Argentina la fórmula entró por las confiterías porteñas de principios del siglo XX, muchas de ellas fundadas por pasteleros europeos, y de ahí bajó a la repostería doméstica. La versión local se simplificó en un punto: donde la francesa usa nappage neutro comprado, acá se resolvió con mermelada de damasco tibia, que cumple la misma función de sellar la fruta y dar brillo.

La frutilla argentina tiene su temporada fuerte entre septiembre y diciembre, con Coronda —en Santa Fe— como el polo productivo más conocido del país. Ese calendario explica por qué la tarta de frutillas es, en la práctica, un postre de primavera y de mesas de fin de año más que de todo el año.

Preparación

01La crema pastelera20 min
1

Calentá 400 ml de leche hasta que humee, sin hervir.

5 min
2

Batí las yemas con el azúcar hasta que aclaren. Sumá el almidón y los 100 ml de leche fría, y batí hasta que no queden grumos.

3

Volcá la leche caliente en hilo fino sobre las yemas, batiendo sin parar.

4

Devolvé a la olla y cociná a fuego medio-bajo revolviendo con batidor hasta que espese, y un minuto más después de que espesó.

5 min
5

Fuera del fuego sumá la manteca y el Extracto de Vainilla. Colá si hay grumos.

02Enfriado1 hora pasiva
1

Volcá la crema en un recipiente playo y cubrila con film en contacto directo con la superficie, no sobre el borde del bowl.

2

Heladera hasta que esté bien fría, al menos 1 hora.

60 min
03Armado15 min
1

Batí la crema fría un momento para devolverle la lisura y volcala sobre la base horneada y fría. Emparejá con espátula.

2

Lavá, secá y cortá las frutillas al medio o en gajos. Acomodalas en círculos concéntricos empezando por el borde.

10 min
3

Calentá la mermelada con el agua y pincelá las frutillas. Heladera 30 minutos y azúcar impalpable en el borde al servir.

Preparación

Avance0 / 10
0%

La vainilla es la que sostiene la crema pastelera

Los productos protagonistas

Una crema pastelera es leche, azúcar, yemas y almidón. Sin vainilla, es exactamente eso: dulce, espesa y anónima, con el gusto a huevo cocido bastante presente. El Extracto de Vainilla hace dos cosas al mismo tiempo — le da el perfume que uno espera de una crema pastelera y tapa la nota sulfurosa de la yema cocida, que es lo que hace que una pastelera casera a veces sepa a flan. Va siempre fuera del fuego, una vez que la crema espesó: el calor prolongado evapora los compuestos aromáticos y perdés justo lo que fuiste a buscar.

El Azúcar Impalpable aparece en dos lugares. En la masa, porque se integra sin dejar los microcristales que vuelven la base arenosa. Y en el terminado, espolvoreada sobre los bordes o sobre la fruta al momento de servir, donde el impalpable se queda prendido y el azúcar común se cae. Si además hacés la versión con chantilly, el impalpable es el único azúcar que corresponde: el común no llega a disolverse en crema fría y deja la textura granulosa.

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Consejos

  • La base tiene que estar fría y seca antes de recibir la crema. Una base tibia genera vapor debajo de la crema y en veinte minutos el fondo está blando. Si querés seguro extra, pincelá la base con chocolate blanco derretido y dejá que endurezca: forma una barrera impermeable.
  • El film en contacto directo con la crema no es un detalle: si lo apoyás en el borde del bowl, la superficie se seca y forma una película que después queda como grumos dentro de la crema.
  • Cortá las frutillas lo más cerca posible del momento de servir. Una frutilla cortada empieza a soltar jugo a los quince minutos, y ese jugo termina en la crema.
  • El brillo de mermelada tibia se puede hacer con gelatina sin sabor si preferís que sea transparente: media cucharadita hidratada en 3 cucharadas de agua, disuelta a fuego bajo. La mermelada de damasco es la clásica porque es neutra de color y de sabor.
  • Si la crema pastelera te queda con grumos, no la tires: colala en caliente y después batila. En el 90% de los casos se recupera por completo.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la diferencia entre tarta de frutillas y tartaleta de frutilla?

Solo el tamaño y el armado: la tarta es una pieza de 24 a 26 cm que se corta en porciones, y las tartaletas son individuales, de 8 a 10 cm. La masa, la crema y el terminado son idénticos. Las tartaletas se hornean menos —12 minutos con peso en lugar de 15— y se sirven sin cuchillo, aunque rinden un poco menos.

¿Cuántas frutillas necesito?

500 g para una tarta de 26 cm cubierta por completo, o unos 350 g si vas a hacer un diseño más espaciado. Para 8 tartaletas de 10 cm, con 400 g alcanza. Elegí frutillas de tamaño parejo y medianas: las muy grandes quedan desproporcionadas en la porción y las muy chicas se ven amontonadas.

¿Puedo usar frutillas congeladas?

Para decorar, no. Al descongelarse pierden firmeza y sueltan mucho líquido, así que la tarta queda con la fruta blanda y la crema aguada. Sí sirven para hacer una salsa o una mermelada de frutilla que vaya como brillo o como capa entre la crema y la fruta fresca. Si es temporada baja de frutilla, conviene cambiar de fruta antes que usar congeladas.

¿Puedo usar crema pastelera en polvo o comprada?

La preparación en polvo funciona y ahorra veinte minutos, pero es esencialmente almidón, azúcar, saborizante y colorante: queda más dulce, más gomosa y con un amarillo que no viene de la yema. Si vas por ese camino, prepárala con leche entera en lugar de agua y sumale 1 cucharadita de Extracto de Vainilla 51 fuera del fuego. La comprada de pastelería es mejor que la de sobre, pero rara vez se consigue al público.

¿Se puede hacer con otras frutas?

Sí, la base y la crema son las mismas. Kiwi, durazno, banana y frutos rojos funcionan igual de bien. Dos advertencias concretas: la banana se oxida, así que va pincelada con jugo de limón y armada al momento; y el kiwi y el ananá frescos contienen enzimas que degradan la gelatina, así que si usás brillo de gelatina con esas frutas, no cuaja. Con brillo de mermelada no hay problema.

¿Cuánto almidón lleva la crema para que quede firme?

50 g de almidón de maíz por cada 500 ml de leche, que es más de lo que lleva una pastelera para rellenar bombas o facturas (donde se usan 35 a 40 g). Esa diferencia es deliberada: una tarta necesita que la crema se sostenga al cortar la porción. Si la querés más untuosa y vas a servir la tarta enseguida, bajá a 40 g.

¿Cómo hago para que la porción salga entera?

Tres cosas: que la crema haya enfriado al menos una hora antes de volcarla, que la tarta armada haya pasado 30 minutos más en heladera, y cortar con un cuchillo de hoja fina pasado por agua caliente y secado entre porción y porción. El cuchillo tibio corta la crema fría sin arrastrarla.

Cuidado con

Errores comunes

Error · 01

Error #1: Rellenar la base sin hornearla a ciegas

La crema pastelera es agua en un 70%. Apoyada sobre masa cruda o apenas prehorneada, la humedece desde el minuto uno y en una hora el fondo está gomoso. El horneado a ciegas —15 minutos con peso y 5 a 8 sin él— seca la masa y forma la costra que resiste. Si querés una barrera adicional, una capa fina de chocolate blanco derretido sobre la base fría es impermeable de verdad.

Error · 02

Error #2: Volcar la leche caliente de golpe sobre las yemas

Las yemas coagulan alrededor de los 65 °C. Si la leche caliente entra toda junta, la temperatura sube de golpe y quedan hilos de huevo cocido en la crema. El temperado —volcar la leche en un hilo fino, batiendo sin parar— sube la temperatura de a poco y evita el problema. Es el paso donde se arruina la mayoría de las cremas pasteleras caseras.

Error · 03

Error #3: Dejar de revolver cuando la crema empieza a espesar

La pastelera espesa de golpe, y en ese momento el almidón del fondo de la olla se pega y se quema en segundos. Hay que revolver con batidor llegando al fondo y a los rincones durante toda la cocción, y seguir un minuto después de que espesó para cocinar el almidón —si no, la crema queda con gusto a harina cruda y se afloja al enfriar.

Error · 04

Error #4: Tapar la crema con film sobre el borde del bowl

Al enfriarse, la superficie expuesta de la crema pierde humedad y forma una película dura. Si después la batís, esa película se rompe en grumos que ya no se integran. El film tiene que ir apoyado directamente sobre la crema, tocándola, sin aire en el medio. Es un gesto de dos segundos que evita colar la crema después.

Error · 05

Error #5: Cortar las frutillas con horas de anticipación

Una frutilla cortada empieza a liberar jugo a los quince minutos y no para. Si armás la tarta a la mañana para servirla a la noche, ese jugo termina diluyendo la crema y formando charquitos. La fruta se corta y se acomoda lo más cerca posible del momento de servir, y el pincelado con mermelada tibia frena buena parte de la pérdida.

Preguntas

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la diferencia entre tarta de frutillas y tartaleta de frutilla?

Solo el tamaño y el armado: la tarta es una pieza de 24 a 26 cm que se corta en porciones, y las tartaletas son individuales, de 8 a 10 cm. La masa, la crema y el terminado son idénticos. Las tartaletas se hornean menos —12 minutos con peso en lugar de 15— y se sirven sin cuchillo, aunque rinden un poco menos.

¿Cuántas frutillas necesito?

500 g para una tarta de 26 cm cubierta por completo, o unos 350 g si vas a hacer un diseño más espaciado. Para 8 tartaletas de 10 cm, con 400 g alcanza. Elegí frutillas de tamaño parejo y medianas: las muy grandes quedan desproporcionadas en la porción y las muy chicas se ven amontonadas.

¿Puedo usar frutillas congeladas?

Para decorar, no. Al descongelarse pierden firmeza y sueltan mucho líquido, así que la tarta queda con la fruta blanda y la crema aguada. Sí sirven para hacer una salsa o una mermelada de frutilla que vaya como brillo o como capa entre la crema y la fruta fresca. Si es temporada baja de frutilla, conviene cambiar de fruta antes que usar congeladas.

¿Puedo usar crema pastelera en polvo o comprada?

La preparación en polvo funciona y ahorra veinte minutos, pero es esencialmente almidón, azúcar, saborizante y colorante: queda más dulce, más gomosa y con un amarillo que no viene de la yema. Si vas por ese camino, prepárala con leche entera en lugar de agua y sumale 1 cucharadita de Extracto de Vainilla 51 fuera del fuego. La comprada de pastelería es mejor que la de sobre, pero rara vez se consigue al público.

¿Se puede hacer con otras frutas?

Sí, la base y la crema son las mismas. Kiwi, durazno, banana y frutos rojos funcionan igual de bien. Dos advertencias concretas: la banana se oxida, así que va pincelada con jugo de limón y armada al momento; y el kiwi y el ananá frescos contienen enzimas que degradan la gelatina, así que si usás brillo de gelatina con esas frutas, no cuaja. Con brillo de mermelada no hay problema.

¿Cuánto almidón lleva la crema para que quede firme?

50 g de almidón de maíz por cada 500 ml de leche, que es más de lo que lleva una pastelera para rellenar bombas o facturas (donde se usan 35 a 40 g). Esa diferencia es deliberada: una tarta necesita que la crema se sostenga al cortar la porción. Si la querés más untuosa y vas a servir la tarta enseguida, bajá a 40 g.

¿Cómo hago para que la porción salga entera?

Tres cosas: que la crema haya enfriado al menos una hora antes de volcarla, que la tarta armada haya pasado 30 minutos más en heladera, y cortar con un cuchillo de hoja fina pasado por agua caliente y secado entre porción y porción. El cuchillo tibio corta la crema fría sin arrastrarla.

Más ideas

Variantes y acompañamientos

En tartaletas individuales

En tartaletas individuales

Con la misma masa salen 8 tartaletas de 10 cm. Horneá a ciegas 12 minutos con peso y 4 sin peso. Rellenalas con crema pastelera con manga y coroná cada una con 2 o 3 frutillas en gajos. Es la que mejor viaja y la que mejor se sirve sin cortar.

Con chantilly en lugar de pastelera

Con chantilly en lugar de pastelera

Batí 400 ml de crema de leche bien fría con 60 g de Azúcar Impalpable y 1 cucharadita de Extracto de Vainilla hasta punto firme. Se hace en 5 minutos y no requiere cocción, pero aguanta bastante menos: hay que armarla como máximo 2 horas antes de servir. Es la elección honesta si andás corta de tiempo, no si querés la mejor versión.

Con las dos cremas

Con las dos cremas

Una capa fina de pastelera abajo y una de chantilly encima, con la fruta arriba. Es lo que hacen muchas pastelerías: la pastelera da estructura y la chantilly aporta aire. Bajá la pastelera a la mitad de la receta.

Con frutillas y crema de limón

Con frutillas y crema de limón

Reemplazá la pastelera por lemon curd. La acidez del limón con la frutilla funciona muy bien y la base aguanta igual. Reducí el azúcar de las frutillas: el conjunto ya es ácido y dulce a la vez.

Tarta de frutillas sin horno

Tarta de frutillas sin horno

Base de galletitas trituradas con manteca (250 g de galletitas + 100 g de manteca derretida) prensada en el molde y llevada 1 hora al freezer. Es la versión de verano cuando no querés prender el horno; la base es más blanda pero la tarta se resuelve entera en frío.

Después de servir

Conservación

Cómo conservar

Armada, hasta 24 horas tapada sin apoyar el film sobre la fruta — aunque a partir de las 8 horas la base empieza a ablandarse. La crema pastelera sola, en recipiente hermético con film en contacto, dura 3 días. La base horneada sin rellenar se guarda a temperatura ambiente en hermético, 2 días.

Cómo freezar

La tarta armada no se congela: la crema pastelera se corta al descongelarse y la frutilla se deshace. Lo que sí se congela es la base cruda o ya horneada, hasta 3 meses. Congelar la base es lo que convierte esta tarta en algo que se resuelve en una hora un día cualquiera.

Cómo recalentar

No aplica: se sirve fría. Si la sacaste de la heladera y quedó muy dura, 15 minutos a temperatura ambiente antes de servir mejoran bastante la textura de la crema y el aroma de la fruta.

Maridajes

Un espumante seco o un moscato frío. Sin alcohol, un té negro liviano o un café cortado. En la mesa de postre, funciona bien al lado de algo con cacao o con dulce de leche, porque es la nota fresca y ácida del conjunto.

Para qué ocasiones

Cumpleaños, mesa dulce, postre de primavera y de fin de año — que es cuando la frutilla está en su mejor momento y a mejor precio. En formato tartaleta individual es la opción para servir a mucha gente sin cortar ni usar cubiertos.

Recetario 51Tarta de frutillas con crema pastelera (y tartaletas individuales)

1 porción (172 g)

Energía349kcal
Carbohidratos48g
Proteínas6g
Grasas totales15g
Fibra1g
Sodio33mg

Valores aproximados · desde 1904.

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